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En el corto
recorrido por los valles del Orbigo, Eria y Vidriales, en torno a la sierra
de Carpurias, se sitúa uno de los conjuntos arqueológicos más
variados y destacables de la provincia, una rica concentración de yacimientos
que permiten recorrer cronológicamente la historia de estos lugares desde
el Neolítico y la I Edad del Hierro, pasando por la época prerromana
de los astures, hasta el final del imperio romano.
Un recorrido en el que pueden verse construcciones megalíticas, castros
y los restos de un campamento romano, así como visitar las aulas arqueológicas
y un centro de interpretación que permite acercarse al pasado de los
pueblos que habitaron estas tierras.
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Iglesia de San Juan del Mercado
Benavente |
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Manganeses
de la Polvorosa.
La excavación del yacimiento de la Corona-El Pesadero, hoy cubierto,
donde se documentó un importante asentamiento desde el S. VII a. de C.
y posteriormente en época Astur y romana, ha permitido la creación
de un aula arqueológica que realiza un recorrido temático por
los nueve siglos de existencia de dicho emplazamiento. También se recrean
diversos espacios, como una de las viviendas y una parte del complejo alfarero
romano, el taller de Valerio Tauro, hallado en las excavaciones.
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Morales
del Rey.
Se visita el dolmen de El Tesoro, un sepulcro megalítico que corresponde
al período conocido como Neolítico, hace seis mil años.
Junto a él se ha recreado un modelo ideal de dolmen que permite comparar
su aspecto original. También cuenta Morales con un aula arqueológica
sobre el Neolítico donde se explica al visitante aspectos de la vida
cotidiana de esa época y el megalitismo del mundo funerario, con sus
tipos de enterramientos, rituales y ajuares. |

Dolmen "El Tesoro"
Morales del Rey |
Arrabalde.
Cuenta esta localidad con varios puntos de interés: el dolmen
conocido como El Casetón de los Moros, también del Neolítico
situado a 1 km. del pueblo y en lo alto de la sierra de Carpurias, el castro
de Las Labradas, un gran poblado fortificado de la época Astur, que
corresponde con la Edad del Hierro, S. I a. de C., cuando estos pueblos se
defendían de la amenaza romana, lo que explica su fuerte amurallamiento.
El recorrido por el castro permite apreciar algunas estructuras de viviendas,
estanques y depósitos de agua, tramos de muralla y una ermita del S.
XVII.
El aula arqueológica instalada en el pueblo reproduce diversos aspectos
de este gran yacimiento y proporciona información sobre los hallazgos
más importantes encontrados en este lugar entre los que destaca el
llamado Tesoro de Arrabalde.
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Vista aérea del Castro de las Labradas
Arrabalde |
Fuente
Encalada.
Su iglesia posee un peculiar porche renacentista cuyas columnas con
capiteles sustentan una magnífica armadura morisca. También es
destacable la portada decorada con medallones y la puerta en cuyos cuarterones
pueden verse a los cuatro evangelistas, los apóstoles y una Anunciación. |
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San
Pedro de la Viña.
En esta localidad se encuentra la Fuente Vieja ó Fuente del Lugar cuya
tipología y elementos constructivos remiten a época romana. Ha
sido restaurada y cubierta con un tejadillo para su mejor conservación.
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Fuente Vieja
San Pedro de la Viña |
Rosinos
de Vidriales.
En su término municipal aunque alejado del pueblo se hallan
las ruinas del campamento romano de Petavonium, también conocido como
Ciudad de Sansueña. En este lugar se asentó a finales del S. I
a. de C. la Legio X Gémina al tratarse el valle
de Vidriales de un lugar estratégico desde donde controlar las guerras
contra los Cántabros y las rutas económicas y mineras de la zona.
Más tarde se instala aquí también el Ala II Flavia, unidad
de caballería dedicada a vigilar el comercio de oro extraído en
las minas del norte y a la que pertenecen los restos visibles hoy del campamento:
estancias consolidadas o reconstruidas, depósito de agua, torres de la
muralla recreadas en madera y un centro de acogida.
La iglesia de Rosinos también merece ser visitada. Posee un porche renacentista
de parecidas características al de Fuente Encalada y en su interior guarda
tres retablos barrocos en consonancia con la estructura del templo. |

Campamento Romano de Pentavonium
Rosinos de Vidriales |
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Santibáñez
de Vidriales.
Al lado del edificio del Ayuntamiento se encuentra el Centro de Interpretación
de los Campamentos Romanos que permite acercarse a la vida de un campamento
como el de Petavonium, recreando a través de material didáctico
y numerosos objetos el mundo de las legiones romanas. Al lado se visita también
un pequeño museo etnográfico en el que se exponen estelas funerarias
y cerámicas de la época halladas en este lugar.
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Granucillo
de Vidriales.
De nuevo nos encontramos aquí con dos interesantes restos del
Neolítico. Se trata de dos sepulcros megalíticos de tipología
diferente, cuya antigüedad nos retrotrae en cuatro mil o cinco mil años
a. de C.: el dolmen de Las Peñezuelas y el de San Adrián.
Además posee esta localidad los restos de un castillo de los Condes de
Benavente, del que se
conserva el recinto almenado. |

Dolmen "Las Pedrezuelas"
Granucillo de Vidriales |
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Grijalba
de Vidriales.
Su iglesia parroquial, declarada monumento nacional, posee una magnífica
portada gótica y en su interior una rica armadura bien conservada, así
como un interesante retablo.
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Santa
Marta de Tera.
Posee una bella iglesia de planta de cruz latina y cabecera recta que
resulta excepcional en el estilo románico de la región, por lo
que se cree que este templo sigue el trazado de otro más antiguo. Formaba
parte de un monasterio mozárabe pero la iglesia se construyó a
principios del s. XII y en su portada sur puede verse una interesante iconografía
con dos figuras en alto relieve, una de ellas de Santiago Apostol, lo que adscribe
este templo a los que jalonan el Camino
de Santiago, sobre todo por las correspondencias que se encuentran con iglesias
como la de San Isidoro de León y San Martín
de Fromista. De la ornamentación merece destacar la belleza
de los capiteles entre los que hay que mencionar en el interior el de Santa
María y la Adoración de los Reyes Magos. |

Imagen del Santiago Apostol
Santa Marta de Tera |